Enseñar Idiomas: Una Profesión Con Futuro

Se espera que para el 2050, los idiomas más predominantes y usados en todo el mundo sigan siendo el chino mandarín, el español y el inglés. Es decir, nada cambiará con el panorama actual.

Sin embargo, hay algo que está cambiando.

Según un informe de Adecco, en España, el 90% de las ofertas de empleo solicitan como condición indispensable saber inglés. Hablar inglés es una obligación para sobrevivir en un mercado laboral cada vez más competitivo. Un mercado laboral donde no existen fronteras.

Más idiomas, más profesores

Además, las instituciones públicas, conocedoras de esta tendencia, están apostando por implementar programas bilingües en colegios públicos. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, ya se ha implantado el programa bilingüe en los colegios públicos.

Sin embargo, a pesar de que las instituciones públicas están implantando programas de idiomas, donde más demanda de docentes hay es en las academias de idiomas, los colegios privados y los concertados.

Los profesores de idiomas en general y de inglés en particular, ahora más que nunca, juegan un papel importante en el futuro de las nuevas generaciones.

Enseñar idiomas seguirá siendo relevante. Pero la forma de enseñarlo será muy distinta.

Las nuevas generaciones demandan nuevos modelos educativos. Modelos más adaptados  a sus necesidades y a las demandas del mercado laboral.

Una profesión con futuro pero con nuevos métodos

El futuro de la profesión docente es cada vez más digital.

Los alumnos demandan una educación donde la tecnología esté integrada en el sistema. Donde un ordenador o tablet no solo forme parte de una iniciativa para enseñar unas habilidades determinadas.

El ordenador o la tablet debe ser el epicentro: la herramienta que facilite el acceso a un contenido más interactivo y profundo. Que facilite la reflexión y enriquezca la experiencia del aprendizaje.

El objetivo de la tecnología en el aula es facilitar la labor del profesor y despertar la imaginación de los estudiantes, tal y como explicamos en este artículo sobre Edtech.

Las aplicaciones educativas, los videojuegos y los contenidos interactivos son solo algunas de las herramientas que motivan el deseo de aprender por parte de los alumnos.

Competentes en herramientas digitales

Los profesores de idiomas no solo necesitan ser competentes en su materia. También deben ser conocedores de las herramientas digitales disponibles y saber utilizarlas.

Esto, aunque podría aplicarse a cualquier otra materia, cobra relevancia en la enseñanza de idiomas porque los alumnos necesitan perfeccionar cuatro habilidades fundamentales: la escritura, la lectura, la escucha y el habla.

Con la tecnología, a través del uso del audio, micrófono y la cámara, conseguimos que estas habilidades se puedan entrenar de una forma nunca antes vista.

Por ejemplo, en nuestro videojuego para aprender inglés, Ruby Rei, el usuario puede grabar su propia voz y compararla o incluso mandar un mensaje escrito a otro personaje del juego. Son habilidades que se entrenan en un contexto de inmersión lingüística que sin la tecnología no hubiese sido posible.

En Wibbu Studios, nuestros lingüistas y profesores de idiomas trabajan en conjunto con los ingenieros y creativos para diseñar y planificar los productos. Esto es solo posible porque los lingüístas tienen habilidades digitales. Formarse en tecnología y experiencia de usuario forma parte de sus funciones.

La tendencia por la tecnología en la educación no es nueva. Desde hace unos años Google y Apple están apostando por la educación. Incluso ofrecen certificados para profesores, como el Apple Distinguished educator o el certificado de educador de Google.

Tener uno de estos certificados diferencia al docente del resto. Lo hace más competente y, por ende, le permite desarrollar su función de una forma más acorde con las necesidades actuales.

Las nuevas generaciones demandan cambios en nuestras formas de pensar y enseñar. Los profesores y educadores tenemos la obligación de adaptarnos y buscar soluciones a estas demandas. Ser competentes en tecnología ya no es una opción, es un deber. El futuro de las nuevas generaciones depende más que nunca de nosotros.

Escrito por Jonay Suárez, director de marketing.